23 sep 2014

Calcular la altitud del vuelo

 

Como es sabido, es muy importante conocer la altitud del vuelo, y el altímetro es un dispositivo sin el cual no opera ningún avión. A pesar de que las modernas aeronaves han cambiado mucho en comparación con los primeros aviones, los principios del vuelo siguen siendo los mismos: la misma altitud y movilización. Y los altímetros todavía se conservan, pero tienen un aspecto ligeramente diferente.

Tras el vuelo histórico de los hermanos Wright en 1903, a pesar del desarrollo de la aviación, durante las siguientes dos décadas las principales herramientas del piloto fueron los ojos y el sistema vestibular. Por supuesto, durante los vuelos en la oscuridad, la niebla o las nubes, los pilotos estaban expuestos a mayor riesgo. Sin embargo, los aviones volaban durante la noche y los pilotos, arriesgándose de caer en picado, se orientaban según los objetos luminosos en la tierra.

Se necesitaban dispositivos fiables para el vuelo a ciegas, sin usar los sentidos del piloto.

Cabe señalar que, en aquel momento, muchos dispositivos para orientarse en el espacio ya existían. Por ejemplo, el indicador de giro y escora, un tubo de vidrio curvo con una bola de metal dentro, así como el girocompás y el indicador de actitud.

Por cierto, en Rusia el primer indicador de actitud fue creado a principios de los años 30 del siglo pasado en la Fábrica de Dispositivos de Ural, que ahora forma parte de KRET. Precisamente con este dispositivo comenzó la historia de la producción rusa de giroscopios.

Por lo tanto, la aviación de la época carecía de un altímetro fiable y, lo más importante, exacto, un dispositivo que indicara la altura del vuelo. Su nombre, altímetro, viene de la palabra latina altus, que significa «alto», y se utiliza más a menudo en el extranjero.

Se puede decir que el altímetro estaba listo ya en 1843, cuando el científico francés Lucien Vidí inventó el barómetro aneroide conocido por todo el mundo. Con el comienzo de la era de los aviones el dispositivo era bienvenido. Este método de medición con barómetro, basado en el fenómeno natural de la bajada de presión atmosférica con la altitud, todavía existe.

La precisión de los primeros altímetros fue de 30-50 m, que no era suficiente en absoluto para volar a ciegas. El estadounidense Paul Kollsman encontró una salida, utilizando el cronómetro suizo, el dispositivo mecánico más preciso en aquel momento. Por encargo de Kollsman, una de las empresas de relojes suizos creó un mecanismo para medir la altitud con una precisión de hasta 1 metro.

Y en septiembre de 1929, se realizó el primer vuelo realmente a ciegas: el avión despegó y voló 15 millas, la cabina estaba cubierta con cortinas y el piloto se centraba exclusivamente en los instrumentos, uno de los cuales era el altímetro barométrico de Kollsman.

Todos los altímetros barométricos, nacionales y extranjeros, tienen la misma construcción: una caja sellada con una membrana cuyo cambio de posición está conectado mecánicamente con las agujas que se mueven alrededor de una escala graduada con números. La aguja larga da una vuelta entera cada 1000 m de altitud, la aguja más corta solo avanza un número al mismo tiempo.

La seguridad del vuelo está directamente relacionada con la fiabilidad y la exactitud del altímetro. Por lo tanto, los dispositivos que miden la altitud del vuelo se duplican en las modernas aeronaves. Casi siempre, a bordo está presente el altímetro, que utiliza una manera diferente de medición de altitud, el radioaltímetro.

Funciona según el principio del radar, sus lecturas no dependen del estado de la atmósfera y son más precisos.

El radioaltímetro es un conjunto de equipos electrónicos con una antena. Estructuralmente, el dispositivo consta del transmisor de microondas, la antena direccional situada en el «vientre» de la aeronave, el receptor de la señal reflejada y el dispositivo de procesamiento de la señal. En la cabina en el panel de instrumentos, está, únicamente, el indicador que muestra la altitud y suele haber un sistema de alerta para las altitudes peligrosas. Es decir, el radioaltímetro puede ser una parte integral del conjunto de sistemas para la prevención de colisión con la tierra. Además, mejora, significativamente, la capacidad de automatizar el proceso de aterrizaje.

Los límites de medida y de los dispositivos pueden ser diferentes. Por ejemplo, los altímetros, que miden las altitudes de hasta 10 000 m, se instalan, sobre todo, en los aviones cuya altura máxima de vuelo no es muy grande. Los altímetros para las máquinas como el Tupolev Tu-154 y el MiG-29 tienen mayores límites de medición. Algunos de los altímetros de grandes alturas se utilizan en el espacio, por ejemplo, para alunizar los aparatos en la Luna.

Actualmente, cada avión tiene instalado al menos un radioaltímetro. Y a menudo, pueden ser más de uno, y pueden trabajar en conjunto con otros sistemas del avión. El fallo de uno solo de los dispositivos que mide la altitud de vuelo, se considera como un caso especial y como una señal para el accidente del vuelo.

Por lo tanto, la altura no es solo el sueño del piloto, sino, también, es un parámetro muy importante para la seguridad del vuelo, y el altímetro es un dispositivo sin el cual no vuela ningún avión.

Según los materiales de la página web oficial de KRET